Somos radio

En sintonía con la ciencia y la libertad

jpeg (8)

La ONU en aprietos financieros: la Casa Blanca cierra el grifo

La Organización de las Naciones Unidas atraviesa una de las crisis financieras más graves de su historia reciente. La decisión del presidente estadounidense Donald Trump de retener los aportes de Washington al presupuesto regular y a las operaciones de paz ha puesto contra las cuerdas a la institución multilateral que, desde 1945, se ha erigido como garante del diálogo y la cooperación internacional.

Estados Unidos, principal contribuyente de la ONU, cubre aproximadamente una cuarta parte de su presupuesto regular y casi el 28% del destinado a operaciones de paz. La suspensión de estos pagos implica un vacío inmediato que obliga a recortes drásticos: desde la reducción de personal hasta la reubicación de oficinas en distintas ciudades, pasando por la congelación de programas clave.

El impacto se siente de manera transversal. La OMS, que lideró la coordinación sanitaria global durante la pandemia, enfrenta limitaciones para sostener programas de vacunación en África y Asia. La UNESCO, por su parte, advierte que la falta de recursos compromete proyectos de preservación cultural y de educación en contextos vulnerables. Incluso áreas menos visibles, como los programas de observación electoral o las misiones de mediación en conflictos armados, han visto reducida su capacidad operativa.

En Nueva York, diplomáticos reconocen que el problema trasciende lo económico. La medida de Trump responde a una visión que busca replegar el multilateralismo y condicionar la financiación a cambios estructurales en la ONU. En la práctica, este pulso reaviva el debate sobre la dependencia excesiva de la organización respecto de un solo país y la necesidad de diversificar sus fuentes de financiación.

Los efectos de esta crisis ya se sienten en el terreno. Varias misiones de paz en África reportan dificultades logísticas para sostener sus despliegues, mientras trabajadores de la ONU denuncian retrasos en el pago de salarios y reducción de contratos temporales. Para los analistas, esta coyuntura pone en evidencia la fragilidad del sistema multilateral y su vulnerabilidad frente a decisiones políticas nacionales.

La pregunta de fondo es si la ONU, en su aniversario número 80, podrá reinventarse y garantizar su sostenibilidad financiera. Entre tanto, la decisión de Trump ha puesto a la diplomacia global en alerta máxima, recordándole al mundo que la viabilidad del sistema internacional de cooperación no depende solo de ideales, sino también de la voluntad —y el bolsillo— de sus principales financiadores.

Compartir en:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Últimos artículos

Abrir chat
Hola 👋
¿En qué podemos ayudarte?