La relación bilateral entre Colombia y Estados Unidos atraviesa su momento más tenso en décadas, tras una serie de declaraciones del Presidente estadounidense Donald Trump, quien calificó a su homólogo colombiano, Gustavo Petro, como “líder del narcotráfico”. Las acusaciones han desencadenado una crisis diplomática con profundas repercusiones políticas y económicas para ambos países.
Acusaciones sin precedentes
El conflicto se desató el pasado 19 de octubre del 2025, cuando el Presidente Trump publicó en su red social un mensaje en el que responsabilizaba al gobierno colombiano de fomentar la producción masiva de drogas. En respuesta, el Presidente Petro rechazó las acusaciones, calificándolas de “infundadas y peligrosas”, y ordenó el retiro inmediato del embajador colombiano en Washington, Daniel García-Peña.
Sanciones económicas y comerciales
Como parte de las represalias, Trump anunció la suspensión total de la ayuda financiera a Colombia, que supera los 500 millones de dólares anuales en cooperación antidrogas, medioambiente y desarrollo rural. Además, se impusieron nuevos aranceles a productos clave de exportación como flores, café y confecciones, lo que podría representar pérdidas superiores a 1,5 billones de pesos en los próximos 12 meses.
Empresarios colombianos han advertido sobre el impacto directo en el empleo, especialmente en regiones como Antioquia, Cundinamarca y Valle del Cauca, altamente dependientes del mercado estadounidense.
Reacciones políticas y sociales
La crisis ha generado una ola de reacciones en Colombia. La defensora del Pueblo, Iris Marín, calificó las declaraciones de Trump como “una estigmatización injusta contra todo un país”. Por su parte, la vicepresidenta Francia Márquez hizo un llamado al diálogo, mientras que figuras como Enrique Peñalosa y Andrés Pastrana acusaron a Petro de provocar la ruptura por intereses políticos internos.
En Estados Unidos, el senador Lindsey Graham respaldó las medidas de Trump y anunció que se impondrán más sanciones “para golpear a Colombia donde más le duele”.
Intentos de distensión
A pesar del clima hostil, el Presidente Petro se reunió con el encargado de negocios de la embajada estadounidense, John McNamara, en un intento por restablecer el diálogo. En el encuentro, se discutieron temas como la cooperación antidrogas y la necesidad de una política basada en cifras reales y respeto mutuo.
Ambos gobiernos coincidieron en la importancia de mantener abiertos los canales diplomáticos, aunque las tensiones siguen latentes.
